Ser femenina no significa vestirse de cierta manera, maquillarse o comportarse según unas reglas.
Ser femenina es sentirte cómoda siendo mujer y expresar tu personalidad de la manera que te representa.
Puede ser cuidar tu apariencia, ser delicada, sensible, elegante o cariñosa. Pero también puede ser tener carácter, ser independiente, poner límites y saber lo que quieres.
No existe una sola forma de ser femenina. Cada mujer la vive de manera diferente.
En pocas palabras, ser femenina es ser tú misma como mujer, sin tener que seguir un modelo impuesto por los demás.
